EL OTRO: fue una experiencia divertida, donde pudimos probar muchos estilos de retratos y fuimos mejorando nuestra mirada. Para este trabajo creamos dos fotos que servirían las dos como ficción, o las dos como realidad; nos gusta verlo como si fueran las dos cara de una misma moneda. La primera foto fue en una pollería, y la segunda en la puerta de una casa. Para EL ESPEJO, tenemos tres autorretratos muy distintos entre si. Mostramos lados un poco caracterizados de nosotras, cada foto cuenta una historia diferente.